Make your own free website on Tripod.com

smt.jpg

Tragicomedia Zapatista

Home
¿Show business?
¿y Wellington?
Presidentes muertos
Al otro lado del río
A la maestra ¿con cariño?
Un tal Hugo
Se equivocó Calderón
Puros chiles (la invasión china)
El día después de Katrina
¡Shalom! (paz)
El quinto elemento
La píldora
Terrorismo, la disyuntiva
Las "vivas" de Juarez
Inhala, las causas del narcotrafico
Tan cerca y tan lejos
Cena de negros
Pleito de Droguerías
¿Club Eutanasia?
La marcha que se viene
El arma mas poderosa de Estados Unidos
Auschwitz, 60 años despues
Tragicomedia Zapatista
Si yo fuera diputado
pais de cinicos
año nuevo, ¿vida nueva?
ASCO (linchamiento en Tlahuac)
Gano Bush
¿porque NO debe ganar el PRD en el 2006?
2 de Octubre (si se olvida)
No nos equivoquemos
El deforme de gobierno
año nuevo, ¿vida nueva?
Bravo! Fox
Le pondremos Jorge al niño
Las puertas del infierno
Zapatero a tus zapatos
Terrorismo
Lente loco
Hollywood no lo hubiera hecho mejor
No nos ayudes compadre
Intelectuales
Los motivos del peje
El fin y los medios
Se acabaron los 90´s

YA LO PASADO, PASADO

Por: GERARDO ENRIQUE GAIBAY CAMARENA

18/01/05

 

El dia 11 de enero, durante uno de sus viajes de trabajo por el sur de la republica mexicana, concretamente en el municipio de Benemerito de las Americas en el estado de Chiapas el presidente Vicente Fox señalo que el zapatismo estaba quedando en el pasado, a esta declaración reaccionaron diversos actores políticos, como Leonel Godoy censurando al presidente, pero lo cierto es que Fox tiene razon.

 

El zapatismo salio a la luz publica un ya distante 1 de enero de 1994; asesinando a alrededor de 100 indigenas y policias municpales; tras dos semanas de tiroteos con el ejercito se replegó, desde ese momento comenzo un nuevo conflicto, la guerra de la publicidad; potenciada por los famosos dialogos encabezados por Manuel Camacho y  Samuel Ruiz, ademas el EZLN busco aercamientos con la campaña del entonces candidato PRDista Cuahutemoc Cardenas y unos meses después realizar una consulta nacional tendiente a convertirse en  fuerza política; recibieron el apoyo unanime de las izquierda y el de todos los alborotadores profesionales no priistas, asi como el de una parte de la sociedad mexicana pero de ahí en mas  el EZLN ha transitado en forma inevitable por el camino hacia el olvido.

 

Tras su incursión de enero de 1994 donde tomaron un puñado de municipios de la serrania chiapaneca, el EZLN se aislo en sus “zonas liberadas” las cuales  convirtió en “municipios autónomos”, en su propio coto de poder.  Establecidos en los altos de Chiapas pero incapaces de extenderse mas alla, los zapatistas se contentaron con “concienciar” a buenas o a malas a los campesinos a  quienes toco la mala fortuna de caer en las garras de este movimiento, existen, aun hoy en dia,  decenas de denuncias sobre los asesinatos y tropelías cometidos por el marcos y compañia las cuales  los “defensores” indigeneas y  las onegès ignoran olímpicamente.

 

Con el tiempo  “marcos” y su movimiento se alejaron de la simpatía del ciudadano medio manteniendo su popularidad solo entre los indigenistas  y los miembros mas recalcitrantes  de la izquierda (prestos a apoyar a cualquiera capaz de tomar un arma para hacerles revivir sus sueños de juventud); la fuerza del zapatismo desparecio.

 

Cuando diversos medios de comunicación publicaron que en el poblado de la realidad (presunto cuartel general zapatista) se encontraban decenas de europeos que ordenaban a los indígenas no hubo mayor sorpresa; ya habia quedado claro que el zapatista no era un movimiento de indígenas sino de blancos empresarios del “turismo revolucionario” que usan a los indígenas como carne de cañon para su negocio.

 

La verdadera estocada final al EZLN se dio el dos de julio del 2000 cuando, por primera vez en la historia del pais un presidente de la republica fue electo democráticamente, una de las “justificaciones” del zapatismo carecia ahora de fundamento; México era ya un pais democratico, y no habia ocupado de la guerrilla plástica zapatista para lograrlo.

 

El “zapatour” fue algo asi como el festin funerario de el movimiento al que Carlos Fuentes llamara “la primera guerrilla del siglo XXI”; el sub no se atrevio a presentar su postura ante el congreso, ni a visitar al presidente, el mayor acto que celebraron los zapatistas fue  un triste mitin en una zona lateral de la torre de rectoria de la UNAM donde se dieron cita, según diversas estimaciones apenas 20,000 personas mientras que en las campañas electorales personajes como Diego Fernández, Cuahutemoc Cardenas, etc habian logrado reunir a cerca de 100,000 simpatizantes, marcos regreso a la sierra aun mas debil.

 

En tiempos recientes y desesperado por atraer la atención nacional e internacional, “marcos” ha llegado ha extremos tan lamentablemente patéticos como manifestar su apoyo al grupo terrorista vasco ETA (organización que ha mostrado por marcos el mas claro de los desprecios) o retar a un debate al juez Baltasar Garzon (mundialmente reconocido entre los defensores de derechos humanos por su persecución del exgobernante chileno Augusto Pinochet); desvarios como los anteriores han alejado a marcos de la poderosa izquierda europea y aun de los sectores sensatos de la izquierda nacional.

 

Aquel primero de enero de 1994 los zapatistas prometieron llegar hasta la Ciudad de México, hoy sabemos que no llegaran mas alla de Ocosingo; México ha demostrado ser mas maduro que otros paises latinoamericanos, aquí sabemos que la guerra civil en nada beneficia, entendemos que no es a traves de la confrontación militar sino del desarrollo economico, educativo y social como una region puede salir del atraso.

 

Los problemas de pobreza en Chiapas existian hace 11 años y siguen existiendo ahora pero los chiapanecos no estan dispuestos a perder la paz a cambio de seguir un espejismo. Los esfuerzos de  los gobiernos federal y estatal a traves del programa oportunidades comienzan a dar sus frutos, el zapatismo forma parte de una historia a la que no se debe regresar, ha sido rebasado por los cambios democraticos en nuestro pais, ya es parte de nuestro pasado, aunque no le guste a Paco Taibo

Enter supporting content here